por Cecilia Eróstegui Revilla
Para hablar de interculturalidad es necesario clarificar que ésta abarca muchas esferas de nuestra vida (política, historia, oralidad, jurídica, étnica, religiosa, ritual, educativa…) y que termina siendo un término ambiguo si no particularizamos un ámbito específico de relación.
Concebimos entonces a la interculturalidad como el nexo de varias realidades diferenciadas y transversalizadas por la cultura en todos los ámbitos de la vida. ¿Será entonces que podremos referirnos a una educación intercultural? Concretaremos señalando la dinámica intercultural que se presenta en la relación docente-estudiante de un país, Bolivia, definido como multicultural y plurilingüe.
Concebimos entonces a la interculturalidad como el nexo de varias realidades diferenciadas y transversalizadas por la cultura en todos los ámbitos de la vida. ¿Será entonces que podremos referirnos a una educación intercultural? Concretaremos señalando la dinámica intercultural que se presenta en la relación docente-estudiante de un país, Bolivia, definido como multicultural y plurilingüe.
Si la docencia es un acto de absoluto respeto entre nosotros, respeto a la persona en tanto miembro de la comunidad, ¿por qué no tomamos en cuenta la diversidad?
El reconocimiento de la historia pedagógica de nuestro país nos llevará a tomar en cuenta que las identidades colectivas son producto en muchos casos de oportunidades de formación. Vamos tomando conciencia de las diferencias socioculturales dentro el aula y trabajando las potencialidades con mayor sentido de equidad.
Entonces ¿cual es el rol docente? El rol del docente, independiente del contenido y materia, es lograr este reconocimiento y extrañamiento como un espejo que refleja y refracta al otro y así mismo.
"Ningún docente, ningún área de conocimiento puede desconocer este proceso histórico, este nuevo modelo pedagógico y la diversidad dentro el aula".
No hay comentarios:
Publicar un comentario